SINOPSIS:
El tránsito de la fascinación ideológica juvenil a la madurez reflexiva y la autenticidad personal.
Madrid, 1977. La Transición española avanza titubeante entre ilusiones de libertad y el eco de la violencia.
Javier es un estudiante brillante de catorce años que lleva una arriesgada doble vida: por el día es un alumno de sobresaliente, pero en las calles es un audaz y convencido militante político que se juega la vida pegando carteles y enfrentándose a grupos violentos por defender sus ideales.
En una capital dominada por la tensión política, las persecuciones policiales, las asambleas universitarias y las sombras del golpe de Estado del 23-F, Javier aprende a sobrevivir a golpes de realidad. Pero en mitad de ese escenario crispado, irrumpe Ara, una chica capaz de recordarle que existe un mundo más allá de la militancia y las pancartas.
La juventud que aparece en la novela vive intensamente en los espacios compartidos. Las amistades nacen en el colegio, en el barrio, en los guateques, en los billares, en los conciertos o en locales como el mítico pub Rowland.
No existen los teléfonos móviles, las redes sociales ni la comunicación inmediata. Para encontrarse hay que acordar una hora, esperar en un lugar y confiar en que la otra persona aparecerá. Treinta y cuatro años después, en 2013, los dados del destino sufren un vuelco trágico.
Un Javier ya adulto, convertido en un ejecutivo de éxito, sufre un gravísimo accidente de moto que lo deja al borde de la muerte, lidiando con severos daños cerebrales y una profunda amnesia disociativa.
Postrado en la cama de un hospital y sumergido en un duro proceso de rehabilitación neurológica, la música de los años 80 comenzará a actuar como la llave necesaria para desbloquear sus recuerdos, atrayendo de vuelta a la única persona capaz de rescatarlo de la oscuridad.